La energía solar térmica en España: situación actual y futura

El sector de la energía solar térmica en España actualmente no se encuentra en su mejor momento, y esto más que nada por la dependencia directa que el sector tiene hoy día con la industria de la construcción.

Si se realiza un análisis de los años pasados, es de destacar el crecimiento del sector durante el período 2004-2008, donde la capacidad instalada de energía solar térmica en España se multiplicó por cinco. Este escenario ha cambiado radicalmente durante los últimos dos años, con reducciones cercanas al 14 % para cada uno de los años.

SITUACIÓN ACTUAL…

Durante el año 2010 se han instalado unos 243,6 MWth que equivalen a unos 348 mil m2, lo cual implica menos de la mitad de la previsión que en el Plan de Energías Renovables se fijaba para el año, según cifras aportadas por la Asociación Solar de la Industria Térmica (ASIT).

Del total instalado durante 2010, más del 80 %  se relaciona de forma directa con el Código Técnico de Edificación (CTE), un 15 % a instalaciones promovidas por sistemas de ayudas de las Comunidades Autónomas y el resto a captadores destinados al calentamiento de piscinas.

En comparación con la capacidad instalada en Europa, España “solo” aporta un 9 % del total instalado versus un 33 % del mercado alemán, país que cuenta con unos niveles de irradiación solar menores a los de España.

Para el 2011 las previsiones por parte de ASIT no son muy alentadoras, más que nada por su dependencia directa de la construcción, sector inmerso en una profunda crisis, donde solo se estima el inicio de 150 mil viviendas en el año, en contraste con las 560 mil viviendas construidas 3 años atrás. Es por ello que las previsiones no son optimistas debido a que el crecimiento del sector de la energía solar térmica depende de la nueva edificación y de los programas de ayuda de las Comunidades Autónomas, los cuales continuarán decayendo otro año más.

PROPUESTAS PARA UN FUTURO MEJOR…

La ASIT ha propuesto una serie de medidas que ayudarían a cambiar la tendencia negativa de los últimos años y de esta forma potenciar al sector de la energía solar térmica en un futuro cercano.

  • Posibilidad de ampliar el alcance fijado en el Código Técnico de Edificación, más allá de su obligatoriedad, en el sentido de incorporar nuevas aplicaciones como ser la climatización y apostar fuertemente por la rehabilitación.
  • Mayor relación e incentivos a percibir por parte de las Empresas de Servicios Energéticos (ESE’s) de forma que permita un mayor desarrollo del sector.
  • La exigencia de mayor eficacia en los programas de ayudas públicas fomentando la eficiencia (o energía útil generada) de las instalaciones, en vez de ayudas al metro cuadrado, como en la actualidad.
  • La apertura de nuevos mercados, como el de los Grandes Consumos de Calor mediante el establecimiento de un modelo de “Régimen Especial”.
  • Y por sobre todas las cosas, el poder contar con un marco regulatorio estable que valore equitativamente la madurez y capacidad de la tecnología solar térmica.

En resumen, si bien la energía solar térmica aporta indudables ventajas, es fundamental que el sector disponga de un sistema regulatorio estable, lo que apoyaría un mayor desarrollo de la tecnología y así tender a la reducción de sus costes de operación, asegurando para los próximos años, el crecimiento de la potencia solar térmica instalada en España.

 

Las Empresas de Servicios Energéticos (ESES) y el impulso a la energía solar térmica

Primero que nada vamos a intentar definir que se entiende por una Empresa de Servicios Energéticos (ESE).Para el logro de la eficiencia energética de una instalación es necesario realizar una serie de tareas que no siempre su propietario y/o usuario tendrá la capacidad o experiencia para llevarlas a cabo. Además, se hace necesario financiar estas acciones.

Y es aquí donde aparecen las ESE proporcionando estos servicios y su financiación correspondiente.

En resumen, las ESE son organizaciones (compañías) que proporcionan servicios energéticos en las instalaciones de un propietario y/o usuario que buscan conseguir ahorros a través de la implantación de mejoras de eficiencia energética (fin principal).

Este nuevo modelo de negocio ha evolucionado durante los últimos años en España, donde en la actualidad ya se encuentran registradas más de 300 empresas de servicios energéticos en el directorio del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía).

Ahora bien, tal como hicimos referencia en nuestro post “La energía solar térmica en España: situación actual y futura”, el sector térmico no se encuentra en sus mejores momentos y una de las posibles “salidas” pasa por fortalecer las sinergias existentes entre las ESE’s y la energía solar térmica.

Por un lado, un mayor desarrollo de las ESE’s en España que utilicen sistemas solares, permitirá a los usuarios obtener un mayor conocimiento sobre por ejemplo, la rentabilidad de estos tipo de proyectos y sus períodos de amortización, mantenimiento de la instalación, entre otras cuestiones.

Por otro lado, y como factor fundamental para las primeras fases de desarrollo de negocio, se hace recomendable contar con cierto marco retributivo que fomente la inversión privada en este tipo de emprendimientos.

En este sentido, el borrador del nuevo PER (Plan de Energías Renovables) 2011-2020 incluye un marco retributivo, denominado ICAREN (Incentivos al Calor Renovable), que se basa en establecer un incentivo económico al KWh producido que percibirá la ESE que ejecute y gestione la instalación, siempre que el usuario se beneficie de un cierto ahorro en sus costes energéticos.

Es idea que el incentivo se extienda durante los primeros 10 años de la instalación. El nivel de incentivos a otorgar se irán actualizando en función del precio real del combustible y de su evolución futura prevista.

A la vez, y como sucede actualmente para la energía solar fotovoltaica, es idea establecer un sistema de cupos de potencia por tecnología lo que limitará el número de proyectos/potencia que podrá beneficiarse de este sistema. Habrá que ver la cuantía final de estos cupos para ver si permiten un correcto desarrollo del mercado de las ESE & energía solar térmica.

También será fundamental la puesta en práctica a la brevedad del PER definitivo 2011-2020, su correcto seguimiento y el apoyo hacia las ESE’s, para de esta forma fomentar un mayor uso de la energía solar térmica en el futuro y revertir la tendencia negativa del sector durante los últimos dos años.

 

 

Israel: busca evitar su dependencia energética con energía solar

Israel es un país el cual depende fundamentalmente del petróleo extranjero de sus vecinos árabes y que busca en la generación de energías limpias y fundamentalmente en la energía solar, una “solución” no solo a su dependencia energética sino también a lograr un mayor nivel de seguridad a nivel país.La energía solar ha sido una prioridad para Israel desde la fundación de la nación, pero más que nada sus políticas han estado orientadas hacia el desarrollo de la energía solar térmica (calentamiento de agua), tecnología que se comenzó a utilizar hacia 1980.

En la actualidad se estima que más del 90 % de las viviendas israelíes han instalado sistemas de energía solar térmica en sus tejados, lo que lo ha convertido en el país líder a nivel mundial en la utilización de este tipo de tecnología para uso doméstico.

De acuerdo con un estudio realizado por la Federación Europea de la Industria Solar Térmica, la utilización de este tipo de energía proporciona a Israel más de un 8 % del consumo total. Economías de escala, conjuntamente con una mayor conciencia, producto de restricciones de uso en el pasado, sumado a una mayor educación de la población, han extendido la utilización de la energía solar térmica en el país, donde actualmente el tiempo de recupero de la inversión a realizar (payback) no es mayor a los 3 años.

En lo que respecta a la energía solar fotovoltaica, la situación es diferente, ya que no existe un uso masivo de la misma, y es aquí donde puede desarrollar un importante papel en relación al futuro de la seguridad e independencia energética de Israel.

Sus condiciones geográficas son mas que ventajosas, ya que el país, de acuerdo con los mapas de la NASA, se encuentra a lo largo de una de las zonas más soleada de la Tierra (2.300 horas de sol anuales), lo que una mayor aplicación de la energía solar puede ser la “solución” a su dependencia energética, ya que la red eléctrica israelí no está conectada con ningún, país vecino, por lo que sí o sí debe ampliar sus recursos energéticos.

Una cantidad limitada de territorio disponible ha estimulado la innovación en Israel en lo que respecta al uso de nuevas tecnologías relacionadas con la energía solar. El Arava Institute se encuentra investigando desde tiempo atrás en el desarrollo de tecnologías que permitan una mayor eficacia en la recepción y conversión de la luz solar.

Según un estudio del Centro Nacional de Energía Solar de Israel, sin considerar nuevos desarrollos que permitan almacenar la energía solar, solamente la fotovoltaica podría cubrir entre el 3 y el 4 % de la energía a consumir en Israel. Pero con un almacenamiento adecuado, este porcentaje podría incrementarse hasta un 90%, ya que la energía producida por el sol durante día podría usarse por la noche.

El pasado mes de Julio, Israel inauguró su primera planta comercial de energía solar fotovoltaica (5 MW de potencia), por parte de la empresa israelí Arava Power. Es la primera de las aproximadamente 45 plantas fotovoltaicas que la compañía quiere construir a lo largo del sur del desierto del Negev, antes del año 2014.

A pesar de que el 90 por ciento de los hogares de Israel tienen calentadores solares en los techos de agua, la energía solar fotovoltaica sólo genera alrededor del 1% de la energía del país. El gobierno de Israel parece no haber visto su gran potencial aún, ya que recientemente ha establecido, un objetivo muy poco agresivo al querer lograr que solo un 10 % de la energía en 2020 sea de origen renovable.

Será necesario más tiempo para ver si la energía solar fotovoltaica puede en un futuro cercano, suponer el comienzo de algo grande.